sábado, 26 de marzo de 2011

en rojo y negro


Este pequeño animalito es muy conocido por su llamativo colorido, parece que estuviera de feria todo el tiempo, con su traje de flamenca de lunares. Lo podemos ver frecuentemente en multitud de sitios, hasta en el patio de nuestras casas. Yo diría que es de los pocos insectos que no provocan repulsión en los seres humanos, que agrada cogerlo y dejar que recorra toda la mano haciendo cosquilas.

Hay muchas especies de mariquitas, se calcula que unas 4.500 en todo el mundo. Pertenecen a la familia de insectos coleópteros Coccinellidae.
Como curiosidad, destacar que las hembras ponen alrededor de 1 millón de huevos a lo largo de toda su vida y viven 2 o 3 años. Se sabe que pueden alcanzar los 2.000 metros de altura en vuelo y que pueden llegar a volar a más de 50 km de distancia.

Los élitros son gruesas alas transformadas que protegen las alas funcionales para el vuelo y pueden tener diversos tonos, en este caso de un precioso color rojo, adornado con 7 puntos negros. Estos colores vivos que presentan estos insectos se conoce como aposematismo o coloración aposemática, es decir, esos colores tan llamativos sirven para mantener alejados a los depredadores, que asocian los colores brillantes con el veneno. La palabra aposematismo procede del griego: "apo", que significa lejos y "sema", que se traduce como señal. Estos insectos tienen un sabor desagradable para los pájaros, que son sus depredadores naturales. Lo mismo ocurre con otros insectos, como por ejemplo las avispas.

Las mariquitas son insecticidas naturales, unos buenos aliados para los agricultores ya que son depredadores naturales de los áfidos y ayudan a controlar las plagas de pulgones, pulgas y ácaros.

En algunos lugares, las mariquitas son símbolo de buena suerte. Desde luego, sólo encontrarnos uno de estos simpáticos bichitos es toda una suerte.

lunes, 21 de marzo de 2011

Algarrobo y algarroba

La gran biodiversidad que nos ofrece la naturaleza y en especial los árboles, esos seres vivos autótrofos que nos proporcionan oxígeno, alimento y una buena sombra, es el motivo de que el 21 de marzo se celebre el Día Forestal Mundial. Este año también celebramos el Año Internacional de los Bosques.
Para recordar esta fecha he elegido una especie típica del área mediterránea:

EL ALGARROBO

De nombre científico Ceratonia Siliqua, pertenece a la familia Fabaceae. Puede llegar a medir entre 5 y 10 metros de altura.

Hojas compuestas, con 3 a 5 pares de hojitas perennes y con forma acorazonada, brillantes.
Flores en racimos, normalmente masculinas o femeninas en distintas plantas, aunque también las hay hermafroditas.
El fruto es en legumbre, llamado algarroba, de 10-15 cm, y se recoge a mediados de agosto.

Está presente sobre todo en suelos calcáreos por toda la región Mediterránea, también en zonas de litoral.

Se ha usado a lo largo de la historia en alimentación, tanto humana como para el ganado. De él se obtiene un sucedáneo del chocolate y harina.

Como curiosidad sobre esta especie: las semillas se utilizaban en la antigüedad como unidad de medida por su uniformidad de masa entre ellas. Del griego keration, viene el nombre de la unidad de masa quilate, muy utilizada en joyería.

miércoles, 16 de marzo de 2011

agua


El día 22 de marzo celebramos, aunque creo que sin motivos de fiesta, el Día Mundial del Agua. Parece mentira que vivamos en un planeta al que quieren llamar Agua, precisamente por la extrema cantidad de este líquido que contiene esa gran esfera que desde el espacio se ve de un inconfundible color azul agua y que porta nuestras vidas, y que sólo podamos aprovechar una pequeñísima parte de este abundante pero a la vez tan escaso recurso vital.

Hace unos 3.500 millones de años, cuando se estima que empezó a gestarse la primera forma viviente sobre nuestro planeta, no existían animales, ni vegetales, ni hongos… lo único que había era una gran masa de organismos unicelulares que solo se preocupaban de comer y reproducirse, en una especie de mar gigantesco y de poca profundidad al que los científicos llamaban sopa orgánica.

La vida, en cierto modo, empezó en el agua, y podemos decir que desde entonces el agua siempre ha sido imprescindible para cualquier forma de vida que haya existido a lo largo de la historia del mundo, y nosotros, como bien sabemos, somos una forma de vida más. Somos concretamente una forma de vida que necesita unos 300 litros de agua cada día para poder llevar a cabo sus funciones vitales de una forma eficiente (y a veces innecesariamente cómoda), desde la ingesta directa de la citada agua hasta la ducha, pasando por la cocina, la piscina, el inodoro, la agricultura y terminando en ese grifo que gotea sin que nos demos cuenta y que hace desaparecer algo así como 30 litros de agua cada día.

Paralelamente, también compartimos este mundo con una elevadísima cantidad de seres vivos que también consumen agua, entre animales, plantas y demás, y todos necesitamos de este líquido para poder vivir.

De toda el agua que tenemos en el mundo, un 97% es el agua salada de los mares, no potable directamente, y el 3% restante es agua dulce superficial, subterránea y en forma de hielo y nieve. Únicamente el 0,6% de la superficie terrestre está cubierto de agua dulce, la única que nos podemos beber. De ese 0,6% tenemos que descontar el agua biológica (que es el agua que está presente en los seres vivos), el agua de la atmósfera y la humedad del suelo. Nos queda el agua de ríos, lagos y demás, que es un 0,34% del total. Ya mejor no seguimos descontando las aguas contaminadas y la de esos arroyos y ríos que no nos gustan mucho porque tienen un color raro, una espumita sospechosa o huelen mal.

Pues bien, ya sabemos cuánto tenemos para beber hoy. ¿No será este un motivo más que suficiente para dejar de derrochar y tirar porquerías al desagüe y a los ríos?

sábado, 12 de marzo de 2011

Aquila adalberti, una de las cuatro aves de presa más escasas del planeta y la más amenazada del continente europeo

Los últimos datos sobre la población de águila imperial en Andalucía albergan una pequeña esperanza en cuanto a la recuperación de la especie.
En Andalucía, el Aquila adalberti está catalogada como especie en Peligro de Extinción y en Peligro Crítico según los criterios de la UICN.
Sin duda, es una buena noticia para la biodiversidad de nuestra comunidad, algo que el desaparecido Félix Rodriguez de la Fuente habría celebrado, puesto que es también gracias a él y a su trabajo en favor de la conservación de las aves de presa.

Parece ser que existen 61 parejas de águila imperial en Andalucía, 279 parejas en total en España y otras 3 en Portugal. Los datos reflejan que ha disminuido la mortandad en los nidos y también a causa de electrocución por los tendidos eléctricos. Todo ello es fruto del trabajo de muchos años haciendo un seguimiento de la especie, reparando los nidos y modificando las líneas eléctricas, así como la liberación de individuos procedentes de los centros de recuperación.
Otro aspecto positivo a tener en cuenta es que se ha ampliado su distribución por Andalucia, que inicialmente se reducía a Sierra Morena y Doñana. Actualmente también existe en la provincia de Cádiz, en el entorno de la Laguna de la Janda.

En el año 74, en uno de sus programas de radio, el amigo Félix Rodriguez de la Fuente, trató el tema del águila imperial, una especie de la que por aquella época sólo quedaban 20 parejas en España.
Fué un programa especial en el que Félix hablaba sobre aquella águila imperial localizada en Estados Unidos y devuelta a España, tras ser víctima de uno de esos coleccionistas de biodiversidad que pretendía privarla de su  libertad para siempre. Lo que quizás el águila pudo transmitirle a Félix, un mensaje angustioso sobre su reducida población y sobre los problemas ambientales que llevaron a su declive a lo largo de la historia , así como la presión humana soportada. A continuación recordamos algunos de estos mensajes del águila imperial:

" Los que hemos muerto a vuestras manos, los que vamos a desaparecer de un planeta todavía joven y floreciente, los que hemos sido puestos en la lista de los muertos por la mano del Hombre, a veces nos gustaría contarle al Hombre un poco de su historia....
...Creeis que esto es algo de ayer, estáis protagonizando con orgullo la salvación de unas especies que estamos ya irremisiblemente condenadas a muerte, no solo por una persecución directa, sino que habéis transformado la piel de la Tierra.
....
Tu has volado alguna vez como volamos las águilas, .... tú has pasado desde la verde Europa hasta la ocre España, has visto que desde aquí al desierto del Sáhara en lo que se refiere al color no hay más que una diferencia de grados, que España es un país deforestado...
....
En la época moderna... por un lado las insensatas hazañas de los cazadores que han transformado algunas de las últimas águilas imperiales españolas en eso que llaman "trofeos" y que son tristes y macabros despojos. Por otro lado, la acción de los alimañeros, esos hombres que sirviéndose del veneno pretenden proteger a la naturaleza: ¿a qué parte de la naturaleza?, a unas perdices, a unos conejos, a unos animales artificiales, y acabando con todos a los que llaman "dañinos"
....
Si el exterminio de las águilas imperiales, las aves más hermosas de la fauna española sirve de ejemplo, aún podemos decir que desapareceremos por algo, que moriremos con majestad y orgullo, pero si nuestro exterminio no sirve para meditar y cambiar drásticamente vuestra carrera de destrucción, la última de las águilas imperiales no le dirá al hombre adiós sino hasta pronto, porque vosotros también pasaréis a la terrible lista de las especies extintas en el planeta Tierra si seguís envenenando el aire, intoxicando el mar, degradando la tierra y envenenádoos a vosotros mismos".


Dedicado a mi amigo y colaborador Manuel.



viernes, 4 de marzo de 2011

Celidonia menor

Rannuculus ficaria

Es una planta de pequeña altura, con unas llamativas flores amarillas. Las hojas son de color verde oscuro muy brillante, con forma acorazonada.

Florece a partir de mediados de febrero y podemos encontrarla en las proximidades de los arroyos, zonas húmedas y lugares frescos. Está muy bien distribuida por toda la Península Ibérica.

En algunos sitios se le conoce como la Hierba de las almorranas, debido a la forma que tienen sus raíces.

Parece ser que antiguamente se utilizaba como planta medicinal para el tratamiento de hemorroides y contra el escorbuto, debido a su elevado contenido en vitamina C de las hojas.


Una muestra más de que cualquier especie puede ofrecernos un remedio natural para combatir enfermedades o paliar algunas molestias. Un ejemplo más de la importancia de conservar la biodiversidad de nuestro planeta.

martes, 1 de marzo de 2011

2011, año internacional de los bosques


En la foto, aunque la niebla no deje verlo bien (que dicho sea de paso, ese era el propósito), un árbol. 100 árboles, un bosque. 1000 árboles, una selva. 1001, nuestro pulmón. Este año que tenemos ya recién terminado de inaugurar celebramos el Año Internacional de los Bosques. Los bosques, esos grandes edenes que literalmente nos dan de comer, son nuestro principal sustento, algo que está incluso por encima de la tan necesaria y casi siempre hasta placentera alimentación, algo que si de pronto desapareciera de la faz de la Tierra probablemente no nos permitiría vivir más que unos pocos días. Los bosques son la gran fábrica del oxígeno que nos permite respirar durante las 24 horas del día. Si se acaban los bosques, se acaba el oxígeno; y si se acaba el oxígeno, se acaba la vida. TODA la vida. Solo la gran selva que rodea a las cuencas de los dos grandes ríos sudamericanos, el Amazonas y el Orinoco, proporcionan una tercera parte del total del oxígeno que se produce en todo el planeta. Es por eso que conocemos a este gran paraíso como el pulmón de la Tierra. Esta selva es tan biológicamente perfecta que lleva 80 millones de años siendo así, tal y como la conocemos actualmente, con los mismos animales, los mismos árboles, los mismos sonidos y los mismos ciclos, ¿para qué cambiar, si este mundo es tan biológicamente perfecto? Pero no todo es tan halagüeño como se está pintando hasta ahora: poco a poco, la mano del hombre ha ido penetrando en lo más profundo de los abismos forestales, destrozando cada año cerca de la friolera de 13 millones de hectáreas de estos grandes santuarios del mundo. Esta superficie es la equivalente a un cuarto del total de nuestra Península. Para que nos hagamos una idea, cada minuto arrasamos con una media de 20 campos de fútbol, pero con árboles incluidos. ¿Queréis asustaros un poco más? Desde hace 300 años hemos aniquilado el 40% de toda la masa forestal que existía a nivel mundial, que se dice pronto. Si seguimos así, la superpoblación provocará que un día seamos tantos pares de pulmoncitos trabajando juntos que necesitaremos más oxígeno del que es capaz de producir todo este gran pulmón que tiene la Tierra, pero quizá este día ya se hayan talado los suficientes árboles como para que este pulmón del que hablamos ya no sea tan grande como hoy. Ese día, el día en que la gacela se vuelva contra el leopardo y le clave su cornamenta, si no nos hemos extinguido ya por cualquier otro motivo, será el día en que el demonio empiece a trabajar en el contrato que ya hemos firmado con él hace ya mucho tiempo. Y es aquí donde llegamos a la conclusión (y no me digáis pesimista precisamente a mi) de esta pequeña historia que no he escrito yo, sino que hemos creado, entre todos, un porcentaje digamos que casi por encima del total de la población de Homo sapiens existente en el planeta, exterminadores de masa forestal y contaminadores de oxígeno, que no sabemos ser personas y que entre todos formamos un terrible y ya casi incurable cáncer en el complejo tejido de esa gran casa nuestra a la que llamamos Tierra. Y termino ampliando una gran frase, no sé muy bien de qué autor, pero que se ha hecho muy famosa ya en muchas de las redes sociales y programas de chat que usamos actualmente la mayoría de los jóvenes de los países desarrollados (económicamente): Querido amigo mal Homo sapiens, seas quien seas, te llames como te llames, te pongas la corbata que te pongas, sólo cuando hayas talado el último árbol, sólo cuando hayas matado al último lince, sólo cuando hayas secado la última gota de agua que quede sobre nuestro ingenuo planeta, sólo en ese instante te darás cuenta, oh joven representante de la más inteligente de las especies animales que existen en el universo, de que no te puedes comer el dinero.