viernes, 16 de septiembre de 2011

Iberlince


El pasado 9 de septiembre se presentó oficialmente en Montoro el proyecto IBERLINCE "Recuperar la gama de distribución histórica del lince ibérico (Lynx pardinus) en España y Portugal", un nuevo programa Life para la protección del lince ibérico.

Los objetivos son aumentar en un 66 % la población de lince. En 2010 se tenía conocimiento de la existencia de 270 ejemplares y con este proyecto se pretende conseguir aumentar su población hasta los 450 en el año 2016.
Anteriormente a este proyecto se han llevado a cabo el primer Life "Actuaciones para la conservación del Lince ibérico" (1994-1999) y el segundo Life "Recuperación de las poblaciones de Lince ibérico en Andalucía" (2002-2006).

Iberlince cuenta con un presupuesto de 34 millones de euros, financiado en gran parte por la Unión Europea. Para aquellas personas que sólo se interesan por los "gastos" que la conservación de lince ibérico pueda llevar consigo sólo me gustaría destacar que hasta el día de hoy ningún lince ha aumentado su patrimonio ni que se sepa tiene una cuenta corriente en el banco con este dinero. Es decir, todo esto se traduce en generación de empleo, según los datos facilitados por la Consejería de Medio Ambiente de Andalucía, en el anterior Life se generaron "29.740 jornales, así como una treintena de contrataciones estables entre especialistas y técnicos. Igualmente, en el tiempo de ejecución del Life, se han realizado subcontratas a Pymes por valor de más de 6,8 millones de euros a unas 500 empresas diferentes".

Por otra parte, me gustaría recordar que la conservación de esta especie, única en todo el mundo y que sólo vive en Andalucía puede suponer un atractivo turístico, conservar al lince ibérico es conservar los espacios naturales donde habita y sabemos que esto mueve al turismo, lo que se traduce en empleo y desarrollo para estos lugares.

Y pensando en aquellas personas que sólo se preocupan por lo que nos cuesta económicamente estos proyectos también quisiera recordar una cosa: cada uno de los individuos criados a partir de estos programas de conservación supone una inversión económica bastante importante como para despreciar a la ligera que un ejemplar muera atropellado, envenenado, atrapado en un cepo o por disparos. Es decir, cada uno de nuestros linces ibéricos vale una fortuna, no sólo desde el punto de vista biológico o ambiental sino también desde la visión económica, por tanto hay que evitar en todo lo posible que desaparezcan individuos.

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