miércoles, 4 de diciembre de 2013

biomimética I, el caso de los ultrasonidos

La biomimética, también conocida como biomímesis o biomimetismo, es la aplicación de los mecanismos y diseños de la naturaleza en diferentes productos y servicios de gran utilidad para la sociedad.

La naturaleza sirve de fuente de inspiración para muchos científicos e ingenieros a la hora de mejorar los materiales y sistemas que ya existen, y para crear otros nuevos. Las nuevas tecnologías muchas veces no son tan novedosas como se creen, ya que existen desde siempre en la naturaleza.

En el artículo de hoy me centraré en los ultrasonidos.

Los ultrasonidos son sonidos cuya frecuencia de vibraciones es superior al límite perceptible por el oído humano.

Delfines. Fuente: wikipedia

Algunos animales como los murciélagos, cachalotes y los delfines utilizan este sistema para orientarse, es lo que se conoce como ecolocalización. Consiste en emitir unos sonidos cuyas ondas rebotan con los objetos que encuentran y el eco recibido en los oídos genera en su cerebro una recreación de la posición, tamaño de los objetos y distancia a la que se encuentran. En el vídeo se puede observar gráficamente como funciona la ecolocalización para el caso de los murciélagos:



Tomando como referencia la capacidad de ciertas especies para orientarse gracias a los ultrasonidos, en la Universidad Central de Michigan, en Estados Unidos, se desarrolló un bastón que emplea ultrasonidos capaz de guiar a personas con discapacidad visual.

El sonar de barcos y submarinos está basado en este fenómeno y se utiliza para detectar objetos bajo el mar y para crear mapas del fondo marino. 

Ecografía 3D. Fuente: wikipedia.
Pero no es la única utilidad que el ser humano ha dado a los ultrasonidos, también tienen aplicaciones en el sector de la construcción y en medicina. Los ultrasonidos se utilizan para curar ciertas enfermedades y en la generación de ecografías.

También pueden jugar un importante papel en la alimentación, puesto que se usan para destrucción la de microorganismos, proporcionando un sistema de conservación de los alimentos.

Estos son sólo algunos ejemplos de la utilidad de los ultrasonidos para el ser humano, en futuros artículos escribiré sobre otros ejemplos de biomimética.

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